miércoles, 3 de junio de 2009

..¿mariposa tecnicolor?

Y Cristo sigue allí en la cruz…

No ha habido cambio, reivindicaciones o purificación del alma profundamente; a Cristo lo colgaron para causarnos hastío y remordimiento moral a las acciones naturales del individuo; el sexo es un hecho morboso; el perdón absoluto ante cualquier comportamiento es la justificación perfecta para dejar pasar cualquier atrocidad cometida, aunque esta esté por encima del mismo individuo que “debe perdonar” . Va más allá de si eres Católico, Cristiano, Judío, Musulmán o en cualquier dios o intento de tal creas; son todas al mismo tiempo y otras cosas más.

Somos una generación indiferente, holgazana, banal, permisiva, estática que ha caminado arrastrando los pies y comiéndose las sobras que se dignan a tirar aquellos que controlan el mundo. No hemos entendido que ni Cristo ni un magnate debe decirnos cómo manejar nuestras propias vidas, porque al diablo con poner primero al otro (que perfectamente hila a dejar que el otro me pisotee) yo soy primero, y para poder construir algo que trascienda más allá de mi condición con ser con mortandad, debemos perfeccionarnos a nosotros mismos.

Así que si yo decido abandonar la idea de una lucha de “mi país” para enfocar mis fuerzas a causa “mejorar mi alma” no es egoísmo, ni mal samaritano, es la verdadera lucha; al diablo con las ideas románticas, si las personas no quieren cambiar, no van a cambiar, yo qué hago desgastándome por una masa uniforme, asquerosa, enferma, efímera que desea conducir su potencial a la basura; un verdadero ensayo de la ceguera.

Deseo cambiar el chip que me insertó la sociedad cuando era niña; ese que pone en off cualquier cuestionamiento y dicta que mi vida se satisface solo con cosas materiales, de prejuicios; carentes de belleza, de arte, de amor verdadero. Y tal vez tuve suerte al crecer en una familia que encaminó mi sensibilidad, pero la cosa termina siendo siempre de uno; trabajo constante y arduo, que lleva a la constante indignación social y por consiguiente a la “infelicidad” si es que la felicidad existe.

Deseo que mi generación cambié su chip, deseo que se despierte del sueño al que el Morfeo bellaco los ha inducido; quiero que caminemos por el mundo libremente; más allá de sentimientos nacionalistas extremos que nos causan tantas diferencias innecesarias, deseo intercambiar ideas y experimentar una conexión intelectual y humana que nos cree dependientes para poder edificar una verdadera obra magistral de arte que vaya más allá de nuestra diminuta existencia; quiero dialogar en las diferencias y no llegar a acordar en todo; quiero saber que éstas no son sino parte del enriquecimiento y no un pretexto para iniciar una guerra. Deseo una generación que repudie la ignorancia; y le de asco la violencia; sobre todo aquella perpetrada por seres que ni merecen llamarse humanos.

Basta de luchas sin fundamentos certeros, de modelos de revoluciones fallidas, de ponernos a levantar dos dedos y decir amor y paz mientras escuchamos “all you need is love” porque no, no todo lo que necesitamos es amor. Necesitamos un techo, una comida, un abrigo y una calidad de vida digna; el mundo es enorme como para saber que gran parte de él la tienen unos cuantos, mientras que el resto de nosotros vagamos por la vida sin decir una sola palabra; alimentándonos de analgésicos que solo curan el malestar pero no quitan el verdadero problema. Necesitamos entrarle a los golpes, porque esta lucha no se logra desde el escritorio y frente al computador mientras me uno a grupos activistas en el facebook, es un estilo de vida y se logra desde las trincheras.

Y mientras eso no pase; sí, soy una egoísta por no querer regresar, ni entrar a la partida de golpes sola. Deseo una vida digna, y si eso equivale la deshonra patriótica y la soberbia intelectual pues qué más da, al menos soy honesta conmigo misma, que es a quien al final del día le rindo cuentas. No lo sé todo, pero sí lo suficiente como para saber que es lo que no quiero

Bien dice Fito P. El mundo está lleno de hijos de puta y hoy especialmente está llena la ruta...

Y sí, Cristo sigue ahí en la cruz y la muerte sigue siendo el mejor aliento en mi día.

2 comentarios:

  1. Ya lo dijo Pacheco: "No amo mi patria".

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  2. yo me imaginaba esto venir....

    Pues todo se empieza por uno mismo TODO cambias a las personas siendo tu, creo que no importa el lugar donde estes, si no como estes
    estas alla pensando en aca, disfruta la fruta

    i bob yu :)

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